Ministerios

Ayuno y la búsqueda de su voluntad

 Lectura Daniel 9

       Daniel buscaba respuesta a una gran inquietud. El ayunó (vs.3) buscando el rostro de Dios y quedo grabado parte de su oración.

-          confesión (Vs.5-6/11/19)

-          reconocimiento (Vs. 7-8/15-18)

        Daniel y el pueblo de Dios pasaban un tiempo de “castigo” por sus pecados. Ellos habían ignorado a Dios, y estaban pagando las consecuencias del cual Jeremias (vs.2) había profetizado. Generaciones posteriores sufrían por las malas decisiones de sus padres. Clamaban a Dios por liberación.

RESULTADOS

 

Lectura: Lucas 4: 1 – 2. 

           En el Antiguo Testamento el pueblo de Dios ayunaba para humillarse, para mostrar un arrepentimiento verdadero, para ser renovados espiritualmente y para recibir ayudas especiales. Esdras pidió ayuno para buscar la protección de Dios (Esdras 8.21, Salmos 35:13, 69:10, Isaías 58.5).

En el Nuevo Testamento, Ana a los ochenta y cuatro años oraba y ayunaba (Lucas 2.37).

Jesús dio el ejemplo ayunando cuarenta días después de su bautismo. Y enseñó acerca del ayuno (Mateo 6:16).

APRENDIENDO A ORAR

Aprendiendo  a orar:

Lectura bíblica: 1 Reyes 18:24, 37-39

Reflexión:

El Señor oro: Padre no te ruego que los quites del mundo, sino guárdalos del mal.

Cuando rogo por Pedro, no pidió evitar las pruebas, sino que sus  propósitos se cumplan por medio de él.

Hoy a pesar de muchos años de creyentes podemos encontrarnos ante una realidad de  no saber orar. Que podamos imitar una expresión humilde de los apóstoles, “Señor enséñanos  a orar.

El poder de la oración (AT)

1.      Lectura: Daniel 6:10-27

2.      Reflexión: Las enseñanzas de la Biblia acerca de la oración llevan de manera abrumadora a una misma conclusión: la oración cambia las cosas. Las Escrituras están llenas con los relatos de personas para las cuales la oración tenía alta prioridad. En realidad, toda victoria grande en las vidas del pueblo de Dios sucedió como respuesta a las oraciones de uno o más de los siervos del Señor. Cuántas veces Moisés oró pidiendo que Dios no destruyera al pueblo de Israel en el desierto. Gedeón oró al Señor, y Él le dio la victoria sobre los madianitas (Jueces 6 -7). Ana quien no pudo tener hijos, oró fervientemente (1 Sa. 1:10,27; 2:20), y Dios le dio un hijo, Samuel, quien llegó a ser un gran profeta. David, quien según las Escrituras, fue un hombre conforme al corazón de Dios (1 Sa. 13:14; Hch. 13:22), tenía una vida de oración manifestada por los muchos salmos de profunda devoción a Dios. Dios le honró y le usó como un rey grande en Israel Nehemías oró, ayunó y Dios lo usó para dirigir la tarea difícil de reconstruir las murallas de Jerusalén, que resultó en un gran avivamiento espiritual entre el pueblo de Israel. ¡En realidad, el libro de Nehemías relata doce veces que Nehemías oró! Amenazado de muerte en el foso de leones, Daniel continuó, como antes, orando tres veces al día (Dan. 6:10-13).Y asombrosamente Dios rescató su vida cuando estuvo en el foso. Daniel fue un hombre de oración. También lo fueron Elías, Ezequías, Esdras, Isaías, Habacuc, Jeremías y muchos otros más.

3.      Acción: pase un momento meditando sobre cómo Dios ha respondido en el pasado a sus oraciones, y dele gracias por su obrar en su vida. Luego exponga delante del Señor sus preocupaciones, y declare su confianza en que la oración cambia las cosas. 

Páginas

Suscribirse a RSS - blogs