INTERRUMPIR AL CIELO

Interrumpir al cielo

1. Lectura: Apocalipsis 8:1-5.

2. Reflexión: Por lo general, pensamos que los sucesos de la tierra son inte¬rrumpidos a causa de actuaciones que se producen en el cielo. Sin embargo, aquí tenemos lo opuesto. Todo el cielo se detiene. Los cánticos y las alabanzas interminables de las huestes celestiales cesan de repente. ¿Por qué? Porque alguien está orando. Todo el ciclo se detiene para que las oraciones de los santos —las suyas y las mías; todas y cada una de ellas— puedan subir hasta la presencia de Dios. Son escuchadas. Son importantes. Las oraciones de unos seres humanos reales, como usted y como yo, interrumpen el cielo. Walter Wink dice que el mensaje que lleva en sí este texto escrito por Juan es este: “La historia les pertenece a los interceso¬res, a los que creen y le dan el ser al futuro con sus oraciones”. “Cuando Dios se determina a hacer algo, primero dispone a su pueblo a orar.” C.H. Spurgeon

3. Acción: Comprométase con el Señor a ser parte de los 40 días de ayuno y oración de la iglesia. Planifique un día a la semana para ayunar y buscar al Señor, e infórmele a su líder. Pídale al Señor que lo use para motivar a otros a ser parte de esta búsqueda como comunidad del Señor.