APRENDIENDO A ORAR

Aprendiendo  a orar:

Lectura bíblica: 1 Reyes 18:24, 37-39

Reflexión:

El Señor oro: Padre no te ruego que los quites del mundo, sino guárdalos del mal.

Cuando rogo por Pedro, no pidió evitar las pruebas, sino que sus  propósitos se cumplan por medio de él.

Hoy a pesar de muchos años de creyentes podemos encontrarnos ante una realidad de  no saber orar. Que podamos imitar una expresión humilde de los apóstoles, “Señor enséñanos  a orar.

 Si sabemos orar, será un gran deleite pasar tiempo con aquel que nos escucha y responde, porque la gloria será para EL y no para los oradores.

Muchas  veces clamamos por nosotros  mismos o por otros que Dios quite la situación conflictiva que atraviesan y no recordamos que Dios tiene el control de cada cosa que nos pasa, que Él es Fiel y que no seremos probados más de lo que podamos soportar.

Hay varios ejemplos de la Biblia donde las personas oraban, para que Dios sea dado a conocer, en otras ocasiones oraban para conocer los propósitos de Dios en sus vidas.

Daniel pasó toda una noche en el pozo de los leones, sus amigos fueron arrojados al horno ardiendo, Dios no los libro de esa experiencia, pero si un rey cruel, reconoció que no había otro Dios como el Dios de Daniel o de sus amigos.

Pablo y Silas no fueron impedidos de pasar por la cárcel, pero un carcelero conoció a Jesús como salvador.

 

Actividad:

 

Oremos para que otros conozcan a Dios a través de las dificultades.

Oremos para conocer los propósitos de Dios en mi vida a través de mis dificultades.

Oremos para que Dios cumpla sus propósitos por encima de mis peticiones personales.