PERMANECER EN CRISTO

Permaneciendo en Cristo. 

Lectura: San Juan 15:1-17

La figura de la vid y los pámpanos en Juan 15:1-17 enseña que el creyente tiene un gran privilegio y oportunidad-de vivir diariamente conectado con el Hijo de Dios, Jesucristo.

En este pasaje Jesucristo,  promete que el creyente que mantenga la comunión con él llevará fruto. Jesús dice que llevar fruto para Dios, es ser su discípulo. Un aspecto del fruto es la respuesta de las oraciones del creyente (vs. 7 y 16) y otro es disfrutar el gozo de Cristo (v. 11)" Basados en otros pasajes podemos creer que el fruto incluye cualidades de carácter y corazón como el fruto del Espíritu en Gálatas 5:2I-22 y adorar y glorificar a Dios y servir a otros como en Hebreos 13:15-16. Para permanecer en Cristo, hemos de hacer que sus palabras permanezcan en nosotros (v. 7), hemos de obedecerlas (v. 10) y hemos de amarnos los unos a los otros (w. 12 y l7). Permanecer en Cristo es una preparación fundamental para poder orar como Dios quiere. El que permanece en Cristo está permitiendo que la vida de Jesucristo fluya por su corazón, su experiencia y su servicio. Probablemente, esta vida corresponde a lo que Pablo expresa en su testimonio personal en Gálatas 2:20 "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.

Actividad:

"Simplemente nos comprometamos a depender constantemente de él”.

"Elijamos depender de Cristo como nuestra fuente constante de vida, nuestra fuente de todo lo que necesitamos para vivir y crecer, para llevar fruto espiritual”