¿Quienes somos?

La Iglesia de Cristo comenzó a reunirse en San Miguel de Tucumán a finales del siglo XIX, y las reuniones comenzaron a realizarse en el edificio ubicado en calle Córdoba 893 en 1910.

Como iglesia nos comprometemos a proclamar el Reino de Dios y desafiar a toda persona a experimentar una profunda relación con Él a través de Jesucristo, desarrollarse integralmente en comunidad, y servir a su prójimo.

Declaración de Visión

En la Iglesia de Cristo Córdoba 893, con la ayuda de Dios, seremos:

  • Una comunidad de fe, con relacionas sanas y comunión en el Espíritu. Que se reúne regularmente en cultos de adoración y enseñanza de la Palabra, y en grupos pequeños en casas.
  • Una comunidad que conoce y experimenta una relación profunda con Dios. Adora en Espíritu y en verdad, le brinda alabanza y servicio con excelencia y creatividad.
  • Una comunidad con poder y dependencia del Espíritu Santo. Que busca dirección y crecimiento, a través de la oración y la intercesión.
  • Una comunidad comprometida con el conocimiento de la Palabra de Dios. Que promueve el estudio de la Biblia y de grupos pequeños de discipulado y crecimiento.
  • Una comunidad comprometida con el desarrollo integral de sus miembros. Con vidas restauradas que reflejen el corazón y la mente de Cristo, con un enfoque especial hacia niños, adolescentes, jóvenes, matrimonios y familias.
  • Una comunidad que sirve con sus dones, talentos y recursos. Trabaja y crece como un cuerpo en plena comunión, con miembros que conocen su diseño divino, y sirven de acuerdo a él en los distintos espacios donde se desempeñan.
  • Una comunidad que desarrolla líderes-siervos. Maduros en su fe, sólidos en la Palabra de Dios y de profunda comunión con el Señor. Capaces de pastorear con amor, compromiso y humildad a todas las personas que buscan a Cristo, independientemente de su condición.
  • Una comunidad que se extiende hacia la sociedad con el evangelio. Con miembros que comparten de Jesucristo a los que les rodean, y que lo demuestran con sus vidas y palabras.
  • Una comunidad que concreta acciones de interés social por amor al prójimo. Impacta la sociedad a través de nuevas iglesias en lugares necesitados, una escuela que promueva los valores que Cristo enseñó y vivió, proyectos de ayuda social que brindan soluciones concretas y reflejan el enfoque integral del evangelio.
  • Una comunidad que se extiende a otros pueblos y naciones. Que concientiza y promueve una visión mundial de la tarea de la iglesia local, y está comprometida a orar, ofrendar y enviar siervos a otros lugares.
  •