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       Como miembros de la Iglesia de Cristo, alabamos a Dios por Su gran salvación y por la comunión que tenemos con Él y los unos con los otros. A través de este documento, afirmamos nuestra fe y la hacemos pública.

   1.  DIOS

Afirmamos nuestra fe en un único DIOS ETERNO, CREADOR y SEÑOR del mundo, PADRE, HIJO, y ESPÍRITU SANTO, la santa Trinidad que gobierna todas las cosas según el propósito de Su voluntad, y por su providencia mantiene el equilibrio del universo conforme a las leyes que estableció.

Gn 1:1; Dt. 4:35; Is. 40:28; Mt. 28:19; 2 Co. 13:14; Ef. 1:11; Col. 1:6,17; He. 11:1,2.

   2.  JESUCRISTO

Afirmamos nuestra fe en JESUCRISTO, Dios manifestado en carne, nacido de la virgen María por obra del Espíritu Santo. En su humanidad, Cristo era VERDADERO DIOS Y VERDADERO HOMBRE, quien con su mensaje, maravillas, prodigios y milagros comunicó la voluntad de Dios para la humanidad, tal como lo narran los cuatro evangelios. Creemos que es nuestro ÚNICO SALVADOR, y que para tal fin fue crucificado, muerto, sepultado y resucitó al tercer día. Que por esa obra pagó a Dios EL PRECIO por el rescate del pecado para toda la humanidad. Que ascendió a los cielos, de DONDE VOLVERÁ en forma corporal y visible, en poder y gloria, para consumar Su salvación y Su Juicio. Creemos QUE ES EL ÚNICO MEDIADOR ENTRE DIOS Y LOS HOMBRES, y que intercede en el cielo en favor de los salvados en calidad de SUMO SACERDOTE.

Mt 1:18-25, 27:50, 28:6; Mr. 14:62, 15:37, 16:6; Lc. 23:46, 24:6; Jn. 19:18,30; Hch. 1:9-11; 2:22; Rom. 6:23; 1 Co. 15:3-8; Ef. 1:7,20; Fil.2:9-11; Col. 1:14; 1 Tim. 2:5,6; 3:16; He. 7:22-25; 9:28; 1 Jn. 4:2.

   3.  ESPÍRITU SANTO

Afirmamos nuestra fe en el ESPÍRITU SANTO, la tercera persona de TRINIDAD. Es Dios y posee todos sus atributos. Mora o vive en el interior de todos los que aceptaron a CRISTO COMO SALVADOR, BAUTIZÁNDOLOS y SELLÁNDOLOS en el momento de su salvación. Creemos que es el ESPÍRITU SANTO el que capacita a cada miembro del cuerpo de Cristo, otorgándole DONES para bendición, edificación y crecimiento de la IGLESIA. Es el ESPÍRITU SANTO, quien conduce la alabanza y adoración que rinde tributo y gloria a Dios. El PADRE envió a Su ESPÍRITU para dar testimonio de Su HIJO; sin el testimonio de EL nuestro testimonio es vano. La convicción de pecado, la fe en Cristo, el nuevo nacimiento y el crecimiento cristiano, son todos obra Suya.

Mt. 28:19; Jn. 3:6-8, 7:37-39, 14:26, 15:26,27, 16:8-11; Hch. 1:8; Ro. 12:3-8; 1 Co. 6:19; 12:3-31; 2 Co. 3:18, 13:14; Ga. 5:22-23; Ef. 1:13; 4:30; 5:18-21.

   4.  LA BIBLIA

Afirmamos la divina inspiración, fidelidad y autoridad de las SAGRADAS ESCRITURAS del Antiguo y del Nuevo Testamento, sin error en todo lo que aseveran, y que son la ÚNICA NORMA INFALIBLE de fe y conducta. Afirmamos también el poder de la PALABRA DE DIOS para cumplir Su propósito de salvación.

Is. 55:11; Mt. 5:17,18; Jn. 10:35; 2 Tim. 3:16; 2 Pe. 1:21.

   5.  LA IGLESIA

Afirmamos que Dios ha estado llamando, del mundo, un PUEBLO PARA SÍ, y lo ha enviado al mundo como siervos y testigos Suyos, para la extensión de SU REINO, la edificación del CUERPO DE CRISTO y la gloria de SU NOMBRE. Este pueblo Suyo, la IGLESIA, es la comunidad del PUEBLO DE DIOS, más bien que una institución, y no debe identificarse con una cultura, sistema social o político, o ideología humana particular. Afirmamos que la unidad visible de la IGLESIA en la verdad es el propósito de Dios. Cada miembro es responsable de mantener la COMUNIÓN con el SEÑOR y con los HERMANOS. Los que compartimos la misma fe bíblica, debemos estar estrechamente unidos en comunión, trabajo y testimonio.

Mt. 16:18; Jn. 17:18,20,21; 1 Co. 10:32, 12:27; Ef. 1:22,23, 3:10, 4:3,13, 5:23; Col. 1:18,24; 1 Tim. 3:15.

   6.  LA SALVACIÓN

Afirmamos que JESUCRISTO es el DIOS-HOMBRE que se entregó a Sí mismo como único mediador entre Dios y el ser humano. No hay otro NOMBRE en que podamos ser salvos. Todos los seres humanos perecen por causa del pecado, pero Dios AMA a todos y es Su deseo que ninguno perezca sino que todos se ARREPIENTAN. Sin embargo, los que rechazan a Cristo repudian el gozo de la salvación y se condenan a una ETERNA SEPARACIÓN de Dios. Pero todos aquellos que reciben a Cristo, disfrutan de una ETERNA SALVACIÓN Y RELACIÓN con Dios, las cuales no se pueden perder.

Mt 11:28; Jn. 3:16-19, 4:42, 10:27-29; Hch. 4:12; Ro. 1:16-18,32; Ga. 1:8,9; Fil. 2:6-11; 2 Ts. 1:7-9; 1 Tim. 2:5,6; Ap. 20:15.

   7.  LA TAREA

Afirmamos que evangelizar es proclamar el REINO DE DIOS y desafiar a toda persona a EXPERIMENTAR una profunda RELACIÓN con Él a través de JESUCRISTO, DESARROLLARSE INTEGRALMENTE en COMUNIDAD, y SERVIR a su PRÓJIMO. Al hacer la invitación del Evangelio, no tenemos la libertad para ocultar o rebajar el costo del DISCIPULADO. Jesús todavía llama, a todos los que quieran seguirlo, a negarse a sí mismos, tomar su cruz e identificarse con su nueva COMUNIDAD. Ser cristiano es el estilo de vida propuesto por Cristo y el poder de Dios se demuestra por una CONDUCTA que responde íntegramente a SU VOLUNTAD. Cada cristiano está dotado de la capacidad de cambio en todas las áreas de su ser para ajustar su vida íntima, sus relaciones de familia, y con sus semejantes de modo que pueda constituirse también en un factor decisivo de cambio para la sociedad. La alta RESPONSABILIDAD SOCIAL nace de las enseñanzas concretas del Nuevo Testamento, fundamentadas en el amor al prójimo. Los resultados de la evangelización incluyen la OBEDIENCIA A CRISTO, la INCORPORACIÓN EN SU IGLESIA y el SERVICIO RESPONSABLE en el mundo.

Mt. 25:31-46, 28:18-20; Mr 8:34, 10:43-45; Lc. 14:25-33; Jn. 15:12,17; Hch. 1:8, 2:32-39; 1 Co. 1:23,24, 15:3-6; 2 Co. 4:5, 5:10-20; Gl. 5:22,23; Ef. 2:10; 1 Ts. 1:5; Tito 2:7.

   8.  LA OPOSICION

Afirmamos la realidad actual del reino de las tinieblas creado por el diablo que es también Satanás. Por su calidad de ángel creado y caído tanto el cómo sus ángeles y seguidores tienen poderes limitados. A pesar de haber recibido una derrota definitiva en la Cruz del Calvario, su influencia todavía se hace sentir, hasta que reciba su juicio definitivo. Mientras tanto, su función principal es oponerse a Dios y todos los Suyos, procurando destruir EL REINO DE DIOS. En consecuencia todos los cristianos están en constante lucha contra él y sus aliados, quienes utilizan los sistemas del mundo que se oponen a Dios y las propias inclinaciones de los seres humanos al pecado.

Jn. 8:44; Hch. 10:38, 26:18; 2 Co. 2:11; Ef. 2:1-3; 4:27; 6:11-13; Col. 1:13; 2:15; 2 Ts. 2:3-4; 2 Ti. 2:26; He. 2:14; Stg. 4:7; 1 Pe. 5:8; 1 Jn. 3:8; Ap. 12:9.

   9.  LA ESPERANZA

Afirmamos que nuestra confianza cristiana es que Dios perfeccionará SU REINO, y esperamos con gran expectativa el día en que Cristo regrese por SEGUNDA VEZ, RESUCITE a los suyos y cree NUEVOS CIELOS Y NUEVA TIERRA, en los cuales more la JUSTICIA y Dios REINE para siempre. Entre tanto, nos dedicamos al servicio de Cristo, sometiéndonos gozosamente a SU AUTORIDAD sobre la totalidad de nuestras vidas.

Is. 65:17; Ro. 8:24; 1 Co. 15:51-53; Ga. 5:5; Ef. 1:17,18, 4:4; 1 Ts. 4:16,17; Tito 1:2, 2:13, 3:7; He. 6:18, 10:23; 1 Pe. 1:3; 2 Pe. 3:13; 1 Jn. 3:2,3; Ap. 21:1-5.

      Por tanto, teniendo en cuenta nuestra fe, adoramos a nuestro único y gran Dios, y celebramos la unidad de Su pueblo. Hacemos un llamado a cuantos quieran unirse a nosotros.

       La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sea con todos nosotros. Amén. (2 Co. 13:14)